jueves, 2 de febrero de 2012

JYNCE en 2011

Ya tenemos a vuestra disponibilidad el resumen anual 2011 donde podréis echar un vistazo a todas las actividades que mes a mes hemos ido realizando.


Aquí unas cuantas imágenes a modo de resumen de lo que ha acontecido este 2011. Seguimos trabajando para planificar y desarrollar nuevas actividades para el 2012!!

Seguimiento al rol de aseo

Madres recibiendo material escolar

Madres recibiendo material escolar

Celbrando día de la Madre

Visita a familias del asentamiento

Visita a familias del asentamiento

Excursión con niñas y niños de Jynce

Navidad 2011

miércoles, 5 de octubre de 2011

Memoria de mi estancia en Jynce

¨La verdadera realidad no es la que es, sino la que está pujando por ser¨

(Paulo Freire)

He pasado un mes compartiendo la experiencia de participar en el proyecto y creo que esta frase de Freire refleja la esencia de lo que para mí es Jynce, ya que como su nombre indica, atiende a jóvenes, niños y familias que, pese a las condiciones adversas en las que les ha tocado nacer y vivir, o mejor dicho sobrevivir, lejos de caer en la resignación de asumir esa injusta realidad, tienen la esperanza de que a través de su esfuerzo, y con los apoyos necesarios, puedan salir de la pobreza en la que se encuentran.

Esa realidad de esperanza en la transformación social, acompañamiento en el proceso de autosuperación y el trabajo de concientización y formación es el que realizan los voluntarios y colaboradores de Jynce, ofreciendo los recursos necesarios para empoderar a estas familias, que son la verdaderas protagonistas, ya que Jynce es ante todo un proyecto comunitario del barrio, abierto a todas aquellas personas que estén dispuestas a afrontar el reto de cambiar su destino.

Quiero tratar de contar brevemente las memorias de mi actividad durante este mes a través de la transformación interior que yo he vivido, ya que para mí éste no ha sido un mes tanto de dar como de recibir, porque internamente me marcho con la sensación de haber crecido y reflexionado sobre la vida, en definitiva.

Cuando una vive en su vida de país del norte (aunque allí también hay de esa pobreza que llamamos 4º mundo y uno-a tiene que ganarse con esfuerzo lo que consigue), y piensa en todos los recursos educativos, sanitarios, oportunidades laborales,…, y cierta vida de confort en la que le ha tocado disfrutar por el azar de nacer en un lugar y época histórica concreta, y se pregunta, como a mí me ocurrió, por qué a pesar de vivir en un mundo donde la mayoría de los países son democráticos y los gobiernos luchan supuestamente por equilibrar las desigualdades sociales, ocurre que todavía hay personas que pasan hambre, que se mueren por enfermedades que podrían ser curables si tuvieran acceso a médicos y medicinas o que tienen que trabajar desde muy niños para poder subsistir,…. Podemos desde luego culpar al liberalismo económico, a los intereses particulares de poder y riqueza o a la inmoralidad de los gobiernos, pero si a una, como es mi caso, le toca la ¨fibra de la indignación¨, puede tratar de movilizarse y reaccionar, desde el pequeño radio de acción que pueda ofrecer. Me conmociona que se permita que haya gente de viva en condiciones infrahumanas, y eso es lo que me movilizó a conocer Nicaragua desde un proyecto local como Jynce.

En el asentamiento de San Judas, donde está ubicado el proyecto se puede observar delincuencia, consumo de drogas (principalmente alcoholismo), familias con escasos recursos que no tienen para cubrir las necesidades de alimentación, vestido, higiene o de salud cuando se enferman, también se observan niños y niñas que tienen que trabajar para sobrevivir, violencia intrafamiliar (tanto violencia de género como maltrato infantil), abandonos de menores (principalmente de los padres, pero también de algunas madres), absentismo escolar de algunos niños y niñas, infraviviendas, etc. Pero también se puede observar esa realidad que está pujando por ser, a la que me refería en el inicio: niños, niñas y madres (ya que hay una escasa representación de padres) que vienen cada día (incluso antes de la hora del comienzo de las actividades) deseosos de disfrutar de las instalaciones de Jynce, que representan un espacio de juego y risa, protección, refugio donde ser escuchados y valorados, donde poder recibir un apoyo educativo, supone un refuerzo de la autoestima tanto para los menores como para las madres, que a través de la escuela de familia, de los talleres para adolescentes, de los talleres de educación en valores o el refuerzo educativo en las principales materias de la escuela, hacen que sientan que son capaces de aprender, mejorar, superar retos,… También hay otras actividades del proyecto que favorecen el desarrollo global de los niños, como las actividades lúdicas y recreativas que celebran en el período vacacional que les permite evadirse de su dura vida (en el que tuvimos la oportunidad de llevarles a la piscina, y que para muchos es la única oportunidad que tienen en el año para salir del barrio), también se favorece el cuidado de las instalaciones y el valor de ganarse lo que reciben (ya que de lo contrario podría entenderse como un trabajo asistencialista), de modo que tanto los menores como las madres se comprometen a la asistencia a las actividades, al mantenimiento y limpieza del espacio, y a cambio reciben la donación del equipamiento escolar, las fiestas puntuales, y todas las oferta de actividades del proyecto.

Jynce es un proyecto que a través de su eje principal, que es la educación para prevenir el fracaso escolar y favorecer la capacitación, trabaja otras áreas que lo hacen integral como la convivencia familiar y comunitaria, la educación para la salud y el autocuidado,… En definitiva el empoderamiento para la transformación de esa realidad.

Jynce es una gran familia en la que todos: los menores, las familias, los voluntarios y colaboradores protagonizan las actividades de forma democrática, donde me he sentido muy acogida y valorada participando de todas las actividades, donde he intercambiado saberes por experiencia y viceversa, permitiéndome sentirme una más. Me siento muy afortunada por haber conocido tanto a la coordinadora (para la que este es su proyecto de vida y ella es un ejemplo de compromiso y entrega hacia los pobres) como cada niño y niña que me han dado una lección de autosuperación, entusiasmo y esfuerzo, como conocer a esas madres, que con gran responsabilidad y lucha asumen la carga de sobrevivir y tratar de ofrecer un futuro mejor a sus hijos.

Me llevo a Jynce y cada una de las personas que he conocido a mi experiencia vital y en el recuerdo, y me llevo el compromiso de dar legitimidad a esta realidad, contando, a través de lo que mis sentidos percibieron, el mensaje de que otro mundo es posible, aunque para ello haga falta el compromiso y apoyo de la humanidad.

A todos y todas os animo a reaccionar y transformar esta injusta realidad.

Hasta siempre Jynce, gracias por todo lo que he recibido.

África Jiménez Cabré.

8 de Agosto de 2011

sábado, 25 de diciembre de 2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

lunes, 29 de noviembre de 2010

Campaña de Navidad 2010

Estimados amigos,

En esta ocasión me dirijo a ustedes para saludarles y desearles una Feliz Navidad y un Venturoso año nuevo.

Aprovecho para compartirles que como miembro de la CVX-Nicaragua he venido realizando mi apostolado en el Proyecto Jóvenes y Niños con Esperanza (JYNCE) que atienda a los niños y jóvenes del Proyecto JYNCE de los asentamientos aledaños al Barrio San Judas.

Dentro de este proyecto contamos con un programa Escuela para padres y madres (ahora de Familia) del que yo estoy a cargo, actividad que tiene como objetivo que los padres y madres de estos niños tengan un espacio para compartir la vivencia de sus hijos/as, además de temas que abordamos mensualmente para sensibilizarlos del rol tan importante que tenemos que jugar con los niños y niñas en la familia.

Es importante explicarle que este proyecto tiene como objetivo el reforzamiento escolar, pero hemos sentido la necesidad de crear otros para vincular a los padres. En este año también se ha fortalecido el trabajo con los adolescentes.

En esta ocasión por ser personas amigas y familiares cercanos comparto este apostolado tan bonito y quisiera aprovechar la oportunidad para solicitarles su valiosa cooperación para realizar una actividad de fin de año con las madres y padres del proyecto, desde hace dos años hemos tenido esta experiencia y es grandiosa, estoy segura que este año será mejor si contamos con su colaboración.

Les agradecería me respondan a este correo electrónico rvelia@una.edu.ni. El proyecto esta ubicado en San Judas de los Quinchos 2 c. arriba y 2 c. al sur. La Coordinadora actual es la Lic. Mercedes Chávez, su E-mail: Jynesanjudas@hotmail.com. Pueden contactarla al teléfono: 8426-2950

Agradeciendo su apoyo, les envío un fuerte abrazo, le saludo.

Atentamente,

Ruth Velia Gómez

lunes, 6 de septiembre de 2010

Agradecimiento a la Caja Social de Burgos

Carta de Mercedes Chávez a Caja de Burgos Obra Social con motivo de la ayuda económica recibida:

"Agradecemos a la Caja de Burgos (Obra Social) por el apoyo que brindaron con la colecta económica para los niños del Proyecto Jóvenes y Niños con Esperanza.

Este Proyecto educativo brinda reforzamiento escolar para niños de escasos recursos en zonas marginales del barrio de San Judas en Managua (Nicaragua).

Gracias a que en el mes de mayo tuvimos reunión con Gonzalo y el equipo, se unieron los corazones en solidaridad para hacer posible la ESPERANZA a los NIÑOS para que tengan un mundo mejor a través de la educación; pero esa construcción de un mundo más humano se forja con las MANOS ABIERTAS, dispuestas a unir esfuerzos y creemos que todas las personas que participaron en la colecta entregaron su apoyo a los niños.

Por lo que decimos, GRACIAS, especialmente a Gonzalo Navarro y al equipo que trabajó en la colecta y a toda la gente que dio su donativo y los instamos a que continúen su apoyo para darle continuidad al proyecto "Jóvenes y niños con Esperanza".

Atentamente,

Mercedes Chávez Rodríguez

Cartas agradecimiento...

Aquí encontraréis la transcripción de algunas cartas de agradecimiento y testimonio que nos han enviado algunos voluntarios que han estado con nosotros durante este verano.

A todos ellos un caluroso abrazo desde Managua!!


Experiencia JYNCE
Alberto Chinarro Martín

Me alegro mucho de haber podido hacer el voluntariado en el Proyecto JYNCE, ya que me ha permitido ver la realidad que, desgraciadamente, viven muchas familias en Managua y por lo poco que he podido observar y escuchar, en muchas partes de Nicaragua. Digo desgraciadamente, ya que en el Barrio de San Judas (donde está ubicado el Proyecto) las familias viven con un alto grado de pobreza, sobre todo en los asentamientos de la zona donde se encuentra situado JYNCE, que es un entorno en el cual las viviendas están en pésimas condiciones, solo tienen agua potable cuatro o cinco horas por la noche, las condiciones de las calles son lamentables (barro, charcos, baches...) y la basura se encuentra tirada por todas partes; a esto se le añade la inseguridad debida a la abundancia de delincuentes.

Por todo ello es necesario este Proyecto, para que los niños puedan estudiar y consigan salir adelante y sobre todo tengan un sitio tranquilo en el que pode estar y alejarse de lo malo de las calles. Todos estos aspectos negativos contrastan con la alegría que muestran tanto los niños y las niñas como las madres y padres que acuden al Proyecto, pese a las vidas que les ha tocado vivir, intentan pasarlo de la mejor forma posible, con alegría y sentido del humor.

Además, este proyecto se lleva a cabo con mucha dedicación, cariño, sacrificio, entusiasmo e ilusión.


Experiencia JYNCE
Marta Sanjurjo Campillo

La valoración de mi experiencia en JYNCE es muy positiva. En primer lugar estar en este Proyecto te permite ver de cerca una realidad bastante dura de este país. Conocer la humilde vida de la gente del asentamiento de San Judas y las duras condiciones que tienen que soportar, te hacen valorar mucho más las cosas y ver más allá de la realidad que vivimos en España.

Convivir con la gente de este Proyecto me ha motivado para seguir haciendo cosas desde mi país y para darme cuenta que hacer algo por pequeño que pueda parecer, al final es hacer algo grande y es dar un pequeño paso para intentar mejorar el mundo en el que vivimos.

JYNCE ayuda a los niños a evadirse por unas horas de la delincuencia que puede existir a su alrededor, al mismo tiempo que se les intenta ayudar en sus estudios académicos, puesto que la cultura es fundamental para hacer que estas familias puedan salir adelante. Aquí aprendes que las cosas materiales no te hacen más feliz, puesto que a pesar de las condiciones de vida que tiene aquí la gente (falta de una vivienda digna, basura en las calles, barro...) la gente sigue teniendo ganas de seguir adelante y se presentan aquí todos los días con ganas de sonreír y pasarlo bien, especialmente los niños y niñas, pero igualmente las madres y voluntarios que colaboran con el proyecto y que aquí se sienten útiles.

Creo que cualquier persona que se presente aquí con ganas de hacer cosas, tendrá una gran experiencia, aprenderá muchas cosas y seguirá con ganas de aprender y hacer más cosas.

Ha sido un placer conocer este Proyecto.